Un curso de buceo comprende instrucción teórica sobre física del buceo, uso de equipos, protocolos de seguridad y comunicación bajo el agua. Las sesiones prácticas de entrenamiento en aguas confinadas (por ejemplo, una piscina) se centran en habilidades básicas como el control de la flotabilidad y la limpieza de la máscara. Además, el curso incluye inmersiones en aguas abiertas, permitiendo a los estudiantes aplicar sus habilidades bajo la supervisión del instructor.